
22 enero,2026
María Ana Matthias, presidenta de Redmad: «La equidad de género no solo es una cuestión de justicia, sino una necesidad económica para la sostenibilidad y competitividad de las empresas”.
by Camila Cruz
22 enero,2026 - Desarrollo Gerencial, Lideresas
María Ana Matthias, presidenta de Redmad: «La equidad de género no solo es una cuestión de justicia, sino una necesidad económica para la sostenibilidad y competitividad de las empresas”.
María Ana Matthias, presidenta de Redmad
«La equidad de género no solo es una cuestión de justicia, sino una necesidad económica para la sostenibilidad y competitividad de las empresas”.
«Incorporar a más mujeres en todas las jerarquías de una empresa es una necesidad económica para la sostenibilidad y competitividad del negocio.»
Romper barreras, transformar la historia y abrir caminos: en el nuevo episodio de nuestro podcast, Nosotras Talks, tuve el privilegio de conversar con María Ana Matthias, presidenta de Redmad, una mujer que está haciendo historia. Desde su infancia en Paine hasta convertirse en una de las lideresas más influyentes en Chile, María Ana ha recorrido un camino lleno de desafíos y aprendizajes.
Redmad, la red que ella lidera con pasión y visión, nació el 2015 y sigue creciendo como un espacio de apoyo, mentoría y colaboración para mujeres que quieren llegar a poner su sello en el mundo empresarial. Hoy en día, más de 500 mujeres forman parte de esta comunidad, unidas por el propósito de cambiar las reglas del juego. En esta entrevista, María Ana nos comparte sus ideas sobre cómo seguir abriendo puertas para las mujeres en altos cargos, cómo crear redes que nos fortalezcan y cómo llegó a entender que la verdadera fuerza está en la colaboración. Un ejemplo de liderazgo que nos invita a alzar la voz y a avanzar, cada vez, con más fuerza.
Su historia no solo es un ejemplo de valentía y determinación, sino que también representa el poder de transformar realidades. Desde Redmad, María Ana colabora para crear un espacio que impulsa a más de 500 mujeres a derribar barreras y consolidar sus carreras. Desde su fundación en 2015, esta comunidad pionera ha unido a mujeres con grandes aspiraciones y sigue fortaleciendo redes de apoyo y mentoría que empoderan a profesionales de alta dirección a seguir creciendo en todo el país. En esta conversación, descubrimos el viaje inspirador de María Ana, su visión para un futuro más equitativo y cómo, la colaboración y la corresponsabilidad, son importantes en la sostenibilidad de las empresas y la sociedad.
¡Bienvenidas a una historia de liderazgo que inspira, empodera y transforma!
Camila Cruz:
— Primero, quiero agradecerte por haberte integrado a esta portada, que era muy importante para nosotras tenerte aquí. Quisiera comenzar preguntándote: ¿quién eres? ¿Y cómo has llegado a ser la mujer que eres hoy?
Comencé estudiando ingeniería en la Universidad de Chile. En ese entonces, la presencia de mujeres era extremadamente reducida; diría que apenas representábamos un 10%. La carrera resultó ser muy intensa en —física, química, matemáticas— extrañaba también la parte más humanista. Fue entonces cuando decidí cambiar de rumbo y me inscribí en Ingeniería Comercial en la Pontificia Universidad Católica, lo cual resultó fantástico. La Ingeniería Comercial que tiene un mayor balance en las materias me gusto más. Fue en ese momento cuando descubrí el marketing, desde el estudio de los consumidores, transformar sus necesidades en productos, la capacidad de transmitir ideas y mensajes de forma creativa y posicionar marcas; algo que me encantó desde el primer instante y en lo que he desarrollado toda mi carrera.
Camila Cruz: Maravilloso. La edición anterior de Revista Nosotras fue un especial dedicado a marketing y comunicaciones, pues entendemos que lo que hacemos es comunicar y transmitir un mensaje. Hoy, todas somos marcas personales y deberíamos trabajar en torno a ello. En Redmad, específicamente, encontramos a muchas mujeres líderes y voceras que han transformado sus rubros. Redmad nace en 2015, y conozco la historia personalmente, ya que mi mentora, Erica Pavez (una de las cofundadoras), me comentó: “Cami, cuando empezamos a conformar este grupo de mujeres en altos cargos, era una locura hablar de ello en ese año, pues nadie lo mencionaba; era un tema que solo algunas de nosotras vivíamos y, por ello, generamos comunidad. Entonces, a partir de esa iniciativa, siendo una de las comunidades pioneras y ahora, bajo tu liderazgo, cuéntame: ¿cómo has visto la proyección de Redmad desde el 2015 hasta hoy?
María Ana Matthias: Como bien mencionas, en aquel entonces 32 mujeres ejecutivas fundaron REDMAD, fueron sumamente visionarias ya que se percataron de que a pesar de que había muchas mujeres profesionales —y muchas más en formación—, no lograban ascender a cargos de mayor jerarquía. Por ello, se dieron cuenta de que lo que nos faltaba era crear redes. Las mujeres, en general, no somos buenas para formar redes profesionales estructuradas, somos mejores para crear redes en el ámbito social, manteniendo amistades y reuniéndonos de manera informal, pero no en el ámbito de los negocios. En cambio, los hombres se reúnen de manera natural para conversar de negocios, detectar oportunidades y avanzar en sus proyectos. Por ello, el establecimiento de redes era fundamental. Así nació Redmad, con el objetivo de apoyar a que más mujeres alcanzaran altos cargos. Hoy, después de casi 10 años, celebramos una década y estamos muy contentas, pues ya somos más de 500 socias. No solo hemos logrado un impacto significativo desde Redmad, sino que también se han generado muchas otras redes de mujeres —por industria y profesión—, lo cual es fantástico y ayuda a que las mujeres profesionales avancen, al tener con quién compartir y conversar y no sentirse solas.
Camila Cruz: Además, históricamente siempre existieron barreras: se consideraba que a las mujeres no se nos permitía hablar abiertamente sobre ciertos temas, como el dinero o los negocios, lo cual era mal visto. Esto se refleja, por ejemplo, en la manera de saludarse en eventos: los hombres tienden a ir directamente al grano, ya sea para hablar de negocios o para felicitarse por un logro. No sé si tú has notado estas diferencias, pero ello transmite un mensaje sobre cómo se percibe a las mujeres y refuerza la necesidad de que la equidad exista en los espacios de networking, en los medios y en los directorios.
María Ana Matthias: Como bien dices, imagina que hace apenas 70 años las mujeres obtuvieron el derecho al voto, no fue hace tanto tiempo.
Camila Cruz: De hecho, fue en San Felipe, mi ciudad. Y en el tiempo, han ocurrido cambios y se han logrado avances importantes, pero aún queda mucho por hacer. Esto se debe a que el cambio cultural es paulatino y, a menudo, comienza en el hogar.
María Ana Matthias: Exacto. Muchas veces, sin darnos cuenta, terminamos transmitiendo de forma inconsciente esos sesgos de género.
Camila Cruz: Además, antes de la entrevista mencionaste el desafío de compatibilizar la doble jornada laboral que enfrentan las mujeres: trabajar en una empresa y, luego, cumplir con las responsabilidades del hogar. Y considero que ese desafío se evidenció de manera muy fuerte durante la pandemia.
María Ana Matthias: Absolutamente. Diría que fue un desafío muy grande para las familias compatibilizar el trabajo remoto con el cuidado de los hijos y las labores de la casa y especialmente para las mujeres, puesto que asumieron mayormente la responsabilidad del cuidado de los hijos. En Redmad realizamos un estudio justo después de la pandemia para evaluar cómo se recibió y se implementó la flexibilidad laboral, específicamente el teletrabajo, que de la noche a la mañana se convirtió en la única modalidad de trabajo disponible. Este estudio se llevó a cabo en conjunto con una organización española llamada EJECON, integrada también por mujeres y consejeras, similar a Redmad. Se evaluó la experiencia tanto en nuestras socias en Chile como sus socias en España, y también se encuestó a un grupo de empresas en ambos países. Los resultados fueron muy positivos y similares en la evaluación del teletrabajo, tanto de las ejecutivas como de las empresas. La única diferencia notable entre los países fue en la corresponsabilidad, específicamente la forma en cómo se distribuyeron las tareas del hogar y el cuidado de los hijos durante la pandemia. Cabe destacar que, en España, los hombres demostraron ser mucho más colaborativos y participaron más activamente en el cuidado de los hijos y en las labores domésticas, mientras que en Chile el peso recayó en mayor medida sobre las mujeres, lo que fue especialmente crítico para aquellas con niños en edad escolar o pequeños, que tuvieron que compaginar el trabajo con el cuidado de los hijos.
Es un tema que aún debemos trabajar, tanto hombres como mujeres, y es fundamental que, a través de redes como la nuestra, se haga visible.
Camila Cruz:
Hablemos ahora de equidad de género. Hay empresas que ya han implementado políticas internas para incrementar la presencia de mujeres en altos cargos. ¿Qué le dirías, basado en tu experiencia y en las conversaciones diarias con otras socias de Redmad, a aquellas que podrían aplicar algunas pautas o ideas en este sentido?
María Ana Matthias: Yo te diría que, sin duda, estamos avanzando. De hecho, hace cinco o seis años instauramos el “Premio Redmad a la Complementariedad de Género”, en el que cada año reconocemos a empresas en tres categorías. En estos años hemos visto grandes avances en la calidad de los casos y las políticas que se están implementando; primero se trataba de programas para capacitar a las mujeres, y con el tiempo se han vuelto en acciones más concretas para la incorporación de las mujeres en posiciones de liderazgo, incluso algunos llegando a abordar la brecha salarial. Creo que se han logrado muchos avances, aunque aún queda camino por recorrer. Es importante destacar que por ahora la incorporación de mujeres en cargos de liderazgo se ha dado, por autorregulación de las mismas empresas, que han visto el valor económico de incorporar mujeres.
Contamos con un área de consultoría que apoya a empresas en temas de desarrollo y empoderamiento de las mujeres. Para esto desarrollamos una investigación que llamamos “Abriendo la caja negra“ en la primera versión, al revisar la bibliografía disponible a nivel global, identificamos dos factores fundamentales: la persistencia, que tiene que ver con la capacidad de las mujeres de permanecer sin interrupciones en sus carreras, y el avance, que tiene relación con la capacidad de ir asumiendo mayores responsabilidades.
Estos factores dependen en gran medida de la autogestión de cada mujer, pero también del compromiso de las empresas para desarrollar políticas de fomento de la corresponsabilidad y el avance de las mujeres y de políticas públicas adecuadas. Un esfuerzo coordinado entre individuos, empresas y Estado acelerará el progreso.
Al actualizar nuestra investigación tras enfrentar una pandemia, cambios económicos y tecnológicos, realizamos un estudio en el cual entrevistamos a una muestra importante de hombres y mujeres profesionales. Descubrimos que, a pesar de que ambos géneros valoran igualmente sus carreras, los hombres están dispuestos a asumir mayores roles y desafíos que las mujeres.
En resumen, dos factores importantes emergen: el miedo a no estar lo suficientemente preparadas para enfrentar nuevos desafíos y la sobrecarga del cuidado familiar. Sin embargo, iniciativas como Redmad y otras comunidades de mujeres están generando conexiones y empoderamiento, permitiéndonos trabajar estas brechas día a día.
Camila Cruz: Entonces, ¿Cómo se pueden transformar las culturas organizacionales? Si bien existen diversas iniciativas internas de cada empresa, ¿cómo abordamos la raíz de todo esto?
María Ana Matthias: Incorporar a más mujeres en todas las jerarquías de una empresa no es solo una cuestión de justicia, sino una necesidad económica para la sostenibilidad y competitividad del negocio. Considerando q ue la población mundial –y en Chile en particular– tiene al menos un 50 % de mujeres, con más del 50 % de estudiantes en educación superior y responsables de cerca del 70 % de las decisiones de consumo, es lógico que las empresas deben tener a mujeres en cargos decisorios.
Además, contar con equipos balanceados favorece la creatividad y productividad. El cambio depende en gran medida de los líderes de cada organización: si comprenden la importancia de esta transformación para la sostenibilidad, lo implementarán. En nuestro último Summit, destacamos que el balance de género es una competencia de los líderes del siglo XXIl.
La clave está en que hombres y mujeres se complementen entre sí. Generalmente, los hombres destacan su enfoque más racional, mientras que las mujeres destacan sus competencias relacionales, según el estudio “Abriendo la Caja Negra”. Lo ideal es formar equipos diversos que integren distintas fortalezas y capacidades, independientemente del género.
Camila Cruz: Considerando los casos de éxito en equidad y género de países líderes, ¿cuáles estrategias o prácticas específicas crees que podrían implementarse en las empresas chilenas para impulsar un cambio similar?
María Ana Matthias: Los países nórdicos lideran en políticas de género avanzadas, pero España, que me parece más similar a nuestro contexto, ha logrado avances significativos en corresponsabilidad. En España, tanto padres como madres tienen 16 semanas de licencia postnatal intransferible, lo que equilibra el «costo» de incorporar mujeres a las empresas e involucra a los hombres en la crianza desde el inicio, lo que explica los mayores niveles de corresponsabilidad en este país. En Chile, en cambio, el permiso post natal de 6 meses para la mujer dificulta la contratación de ejecutivas y refuerza la brecha de género. Este desequilibrio resalta la urgente necesidad de un cambio cultural que comience en el ámbito familiar, donde compartir responsabilidades en el hogar y en la crianza genere beneficios para la sociedad, la comunidad y las familias y en esto las empresas y políticas públicas adecuadas pueden ayudar. En mi experiencia, mi esposo asumió parte de las responsabilidades del hogar tras optar por un trabajo independiente, lo que me permitió enfocarme en mi carrera profesional. La corresponsabilidad parental genera beneficios no solo para las familias, sino para toda la sociedad.
Camila Cruz: Muy buen punto. Hay que formar equipos; esa es una palabra que me encanta y considero fundamental. Hablando de equipos, ¿qué le dirías a todas aquellas mujeres que hoy están en cargos medios y sueñan con alcanzar altos cargos? ¿Qué competencias creen que las llevarán a lograr ese sueño?
María Ana Matthias: Lo primero que les diría es que hagan redes y busquen mentoras. Si me preguntas en retrospectiva, lo que más me hubiera gustado al comenzar es haber contado con una mentora, o haber tenido a alguien que me guiara. Hoy en día existen muchas posibilidades y redes para hacerlo, y es muy importante poder consultar y tener a alguien que te brinde una opinión, ya que, al ascender, se tiende a estar cada vez más sola. Por otra parte, también es importante contar con un compañero o una pareja que te apoye. En mi experiencia, he visto que, a medida que los hombres se involucran más, se generan cambios culturales muy positivos. Por ejemplo, veo en las generaciones jóvenes como los hombres se involucran activamente en la crianza de los hijos y no se pierden esa maravillosa etapa de sus vidas.
Camila Cruz: Te cuento que personalmente me siento muy cercana a Redmad, cuento con dos mentoras y grandes profesionales de la red: Erica Pavez, una de sus cofundadoras, y Katherine Meneses, fundadora de Alianza Creativa Comunicaciones. Su equipo ha sido fundamental para hacer posible nuestro podcast Nosotras Talks. ¿Qué palabras les brindarías a esas mujeres que, bajo tu liderazgo, siguen dejando huella y alcanzando grandes logros?
Camila Cruz: Es fundamental trabajar, ser creativas y construir redes sólidas. En Chile, cada vez más mujeres se forman y, gracias al apoyo familiar y diversas iniciativas, logran salir adelante. He visitado en terreno a muchas mujeres; por ejemplo, Sandra Olave, líder del Círculo Nosotras y directora de la Fundación Arando Esperanza, capacita a mujeres que, aun siendo dueñas de casa y con hijos —algunos con discapacidad—, emprenden desde sus hogares. Por ello, apostamos por empoderar a las mujeres en todos los ámbitos: mientras Redmad impulsa a mujeres en altos cargos, desde los medios nosotras nos comprometemos a visibilizar y potenciar sus voces. Si estás en Nosotras Talks, es porque compartes el deseo de impulsar estas historias. Muchas gracias por acompañarnos hoy María Ana. ¿Te gustaría compartir un mensaje final?
María Ana Matthias: El mensaje es que sí se puede. Creo firmemente que, en el fondo, se trata de tener un sueño y luchar por lo que uno quiere y en lo que cree. Es inspirador ver cómo han aumentado las mujeres emprendedoras; es algo espectacular. Felicito de corazón a todas, porque se necesita valentía y decisión para emprender. Pero, sobre todo, es fundamental creer en uno mismo, seguir adelante y, nuevamente, buscar redes de apoyo, ya que hay muchas iniciativas dispuestas a respaldarlas.
Redmad es muy interesante, porque somos mujeres que hemos alcanzado cargos de alta dirección y estamos con muchas ganas de ayudar a otras, de construir un legado y de ser mentoras o referentes. Esa sororidad es esencial: se vive, se aprende del camino y se recibe el apoyo de otras que han transitado un sendero similar.
Quiero agradecer por este espacio y por nuestra poderosa conversación. Las invito a seguir trabajando unidas y a fortalecernos mutuamente, tanto en nuestras empresas como en nuestras comunidades.








