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14 junio,2024

Desigualdad invisible: Exponiendo el impacto del impuesto rosa

by Camila Cruz

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14 junio,2024 - Empresarias, Entrevistas

Desigualdad invisible: Exponiendo el impacto del impuesto rosa

Imagina esto: vas a la farmacia en busca de una máquina de afeitar. Mientras examinas varias marcas, te encuentras con una de caja rosa que contiene tres productos en color rosa por $7.000 pesos. Pero al mirar la versión para hombres, en azul, ves que cuesta $4.000 pesos. ¿Es una broma?


No, no lo es. Esta escena nos muestra un problema que afecta a mujeres en todo el mundo: el Impuesto Rosa. Para entender mejor este fenómeno y su impacto, conversé con Nicole Sánchez, contadora auditora y magíster en tributaria, conocida como “La Contadora de las Empresarias”. Ella nos ofrece una perspectiva profunda y profesional sobre este impuesto y por qué es crucial su eliminación.

Nosotras: Nicole, ¿puedes explicarnos qué es exactamente el Impuesto Rosa y cómo afecta a las consumidoras?

Nicole Sánchez : Claro, el Impuesto Rosa, también conocido como “gender tax” o “pink tax”, se refiere al sobreprecio que las mujeres pagan por productos y servicios que son esencialmente iguales a los dirigidos a los hombres. Este sobreprecio se basa en estereotipos de género y es una práctica de mercado que se ha observado a nivel mundial. Por ejemplo, en Chile, un informe del SERNAC mostró que las mujeres pagan en promedio un 11% más que los hombres por productos similares.

Nosotras:¿A qué tipos de productos se aplica generalmente este sobreprecio?

Nicole Sánchez : El Impuesto Rosa se aplica a una amplia gama de productos, desde artículos de higiene personal como máquinas de afeitar y champús, hasta ropa y juguetes. Esencialmente, cualquier producto que se comercialice de manera diferenciada para mujeres puede estar sujeto a este sobreprecio.

Nosotras: ¿Por qué es importante eliminar este impuesto y cuáles son los desafíos que enfrentamos para lograrlo?

Nicole Sanchez: Es fundamental eliminar el Impuesto Rosa porque perpetúa la desigualdad de género y coloca una carga económica injusta sobre las mujeres. Un desafío importante es la falta de conciencia sobre este problema. Muchas consumidoras no son conscientes de que están pagando más simplemente por el marketing de género. Además, las empresas pueden resistirse a cambiar sus estrategias de precios. Para superar estos desafíos, necesitamos legislación que prohíba la fijación de precios discriminatoria y una mayor educación del consumidor.

Nosotras: ¿Puedes darnos un ejemplo concreto de cómo el Impuesto Rosa se ha abordado en otros países?

Nicole Sanchez: Sí, estados como California y Nueva York en Estados Unidos han implementado leyes que prohíben la fijación de precios diferenciada para productos sustancialmente similares. Estas leyes establecen multas para las empresas que violen esta normativa y permiten algunas excepciones justificadas, como diferencias en los costos de producción. Estas medidas han sido un paso positivo hacia la igualdad de precios.

Nosotras ¿Y cómo se compara la situación en Chile con estos ejemplos?

Nicole Sanchez: En Chile, estamos comenzando a ver más atención a este tema gracias a estudios y reportes como los del SERNAC. Sin embargo, aún no tenemos una legislación específica que aborde el Impuesto Rosa de manera integral. Es necesario seguir impulsando esta conversación y presionar por cambios legales que protejan a las consumidoras.

Nosotras: ¿Cuál es tu opinión personal sobre la implementación de estas medidas en Chile?

Nicole Sánchez: Creo firmemente que necesitamos adoptar medidas legislativas similares a las de California y Nueva York. La discriminación de precios basada en género es inaceptable y perjudica a las mujeres económicamente. Además, es una cuestión de justicia y equidad. Necesitamos políticas que garanticen que todas las personas, independientemente de su género, paguen precios justos por los mismos productos y servicios.

Nosotras: ¿Cómo pueden las empresas en Chile empezar a abordar este problema?

Nicole Sánchez: Las empresas deben revisar sus estrategias de precios y marketing para asegurarse de que no están aplicando sobreprecios basados en género. Además, pueden adoptar prácticas de transparencia en la fijación de precios y educar a sus clientes sobre por qué los precios son los que son. Implementar políticas de igualdad de precios no solo es justo, sino que también puede mejorar la reputación de la empresa y aumentar la lealtad del cliente.

Nosotras: Nico para finalizar, ¿cuál es tu mensaje a las empresarias y consumidores sobre el Impuesto Rosa?

Nicole Sánchez : Mi mensaje a las empresarias es que sean conscientes de sus prácticas de fijación de precios y se aseguren de que no perpetúan la desigualdad de género. A los consumidores, les digo que estén atentos y no tengan miedo de cuestionar los precios y exigir justicia. Y para todos, les pregunto: ¿Están listos para profesionalizar su marca y unirse a la lucha por la igualdad de precios? Porque cumplirle al fisco es importante, pero cumplirle a tus clientas es aún más vital.

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