21 septiembre,2024

Gisella González, Business Mentor: Recupera tu productividad y logra más con menos esfuerzo

by Camila Cruz

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21 septiembre,2024 - Entrevistas

Gisella González, Business Mentor: Recupera tu productividad y logra más con menos esfuerzo

Por: Gisella González, Business Mentor

Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que las mujeres líderes suelen tener dificultades para desconectar debido a la carga de responsabilidades. Sin embargo, tomar una pausa puede ser altamente beneficioso para la productividad, ya que después de descansar, tu cerebro está más capacitado para tomar decisiones, resolver problemas y ser más eficiente.

Aquí tienes 5 tips prácticos y efectivos para retomar tu productividad, potenciándola de forma sostenible y evitando los errores comunes que pueden sabotear tu progreso.


1. Organiza en bloques de tiempo: Haz una cosa a la vez para avanzar más rápido

Uno de los errores más comunes al regresar al trabajo después de un descanso es querer hacer todo al mismo tiempo, lo que genera estrés y disminuye la calidad de tu trabajo. Al organizar tu día en bloques de tiempo, cada tarea recibe la atención que merece. Piensa en los bloques como pequeñas metas dentro de tu jornada laboral.

Ejemplo: En lugar de responder correos mientras trabajas en un informe, asigna un bloque de 30 minutos solo para correos y otro solo para el informe. Esto no solo mejora tu concentración, sino que también reduce el tiempo que pierdes al cambiar entre tareas.

Lección: La multitarea da la sensación de ser productiva, pero en realidad reduce la eficiencia en un 40%. Enfocarte en una tarea a la vez aumenta tu precisión y te ayuda a completar cada tarea más rápido.


2. Prioriza lo importante: Enfócate en lo que más impacto tendrá hoy

Comenzar tu día con una lista de tareas interminables puede ser abrumador, y ahí es donde entra en juego la regla de las 3 tareas claves. Priorizar te permite concentrarte en lo esencial y evitar la sensación de no haber logrado nada significativo al final del día.

Ejemplo: Si estás liderando un equipo y tienes múltiples responsabilidades, identifica qué tres acciones hoy impulsarán tu negocio o proyectos. Tal vez sea revisar el presupuesto, preparar una presentación o tomar una decisión importante. Completa esas tres tareas antes de que el día avance y te distraigas con tareas menos prioritarias.

Lección: Completar las tareas más importantes primero no solo te da una sensación de logro temprano en el día, sino que también garantiza que estás trabajando en lo que realmente importa. Esto evita el agotamiento mental causado por actividades que no generan valor.


3. Pausas activas: Haz pausas estratégicas para maximizar tu rendimiento

Uno de los grandes mitos sobre la productividad es que cuanto más trabajas sin descanso, más eficiente eres. Sin embargo, estudios demuestran que hacer pausas regulares y cortas aumenta el rendimiento mental. Durante estas pausas activas, puedes moverte, respirar profundamente o simplemente desconectar un momento de la pantalla.

Ejemplo: Prueba la técnica Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos y luego tomar una pausa de 5 minutos. Durante estos 5 minutos, puedes hacer un pequeño estiramiento o caminar un poco. Si trabajas en una oficina, da una vuelta al edificio o haz ejercicios de respiración en tu escritorio.

Lección: Las pausas activas son como un «reset» para tu mente. Regresas con más claridad, lo que mejora tu enfoque y reduces errores. Además, evitamos el agotamiento que puede aparecer tras varias horas de trabajo ininterrumpido.


4. Revisa y ajusta tus prioridades: Sé flexible y ajusta según lo necesario

El entorno empresarial es dinámico, y lo que era una prioridad en la mañana puede cambiar por la tarde. Mantén una mentalidad flexible, revisa tu lista de tareas durante el día y ajusta si es necesario.

Ejemplo: Si surge una emergencia, evalúa si puedes posponer alguna tarea menos importante y enfócate en lo que es crítico en ese momento.

Lección: Adaptarte a los cambios de forma ágil te permite ser más eficiente y enfocarte en lo que realmente importa.


5. Aprende a delegar: No todo depende de ti

Delegar es una habilidad clave para líderes. Identifica qué tareas puedes pasar a otros miembros de tu equipo y confía en sus capacidades. Esto no solo reduce tu carga, sino que también permite que otros crezcan y tomen responsabilidad.

Ejemplo: Si una tarea operativa no requiere tu presencia directa, asígnala a un colaborador confiable para que tú puedas enfocarte en tareas estratégicas.

Lección: Delegar eficientemente no solo te libera tiempo, sino que potencia el trabajo en equipo y mejora los resultados.


Recuperar tu productividad después de una pausa no es solo cuestión de esfuerzo, sino de estrategia. Cada uno de estos tips te ayudará a retomar el control de tu tiempo, enfocarte en lo que realmente importa y evitar caer en los errores comunes que muchas veces frenan nuestro progreso.

Recuerda: La clave está en trabajar de forma más inteligente, no más duro.

Ahora es tu turno. ¿Cómo aplicas estas estrategias en tu día a día?

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